P

p

por la plata baila el perro

 

pagar el pato. Sufrir un castigo no merecido, que  merece otro.

pagar los platos rotos. Ser castigado injustamente por un delito que no se cometió.

para eso estamos.  Fórmula de cortesía que significa ‘de nada’.

parar las antenas. Escuchar atentamente. Para las antenas Samuel que el sermón está interesantes.

parar orejas. Escuchar atentamente. Cuando noté que hablaban de mí, paré las orejas para descubrir cuál era su opinión.

pararle bolas a alguien. Ponerle atención a alguien. Párale bolas a tu compañera que su discurso está interesante.

pasar raspando. Es pasar u aprobar  una materia con una nota regular. Pasé raspando el examen de inglés.

pasar una noche de perros. No dormir nada, dormir mal. Uy amiga, pasé una noche de perros por las preocupaciones que tengo.

pasarse de la raya. Ser grosero  con alguien por alguna circunstancia o motivo de discusión. Amigo te ibas pasando de la raya con él, mejora tus modales.

pasarse por la galleta.  Desconocer la autoridad o el concepto de alguien con respecto a una decisión cualquiera. Pasar por alto lo que alguien dice. No obedecer.  ‘Galleta’ es una forma coloquial con la que se alude a un orificio visible en alguna prenda de vestir, por lo general, de una media de lana. Los niños se pasan por la galleta las recomendaciones de sus padres y hacen lo que quieren.

patear la lonchera. Exponerse a perder el trabajo por tener mala actitud frente a las obligaciones, al jefe o los compañeros de trabajo.  Se puede ‘patear la lonchera’, pero con argumentos .Lo cierto es que de cada 100 empleados que no quieren ir a trabajar, 87 argumentan conflictos con su jefe.   (2015, Portafolio.co).

pedir cacao. Rogar, suplicar; pedir auxilio. Le pedí cacao a la profesora para que me subiera la nota del examen de francés.

pedir la mano. Pedir el consentimiento de los padres de la novia para comprometerse en matrimonio. Le pedí la mano a mi suegro para que su hija se casara conmigo. Los enamorados enfrentan un serio reto a la hora de pedir la mano, pues parece que ya no hay maneras originales de hacerlo. (2012, Propuesta indecente.)

pegarle al muñeco. Vulg. Realizar el acto sexual.

peinar a alguien. Ganarle a alguien en una discusión con argumentos. En la clase de literatura peiné a Susana pues ella casi no sabía nada sobre el tema.

pelar el cobre. Dejar ver las malas intenciones.

peluquear (peluquiar) a alguien. Matar a una persona. Esta noche voy a peluquear a ese tipo.

peor es nada. Expresión usada a manera de consuelo, por la que se manifiesta que uno se conforma con lo poco que tiene, teniendo en cuenta que podría haberse quedado sin nada. Y eso es peor.

perder los estribos. Hablar u obrar fuera de razón por ira o enojo. Esta mañana perdí los estribos con mi compañera, pero se lo merecía.

perro que ladra no muerde. Persona que habla mucho de sus promesas y no las va a cumplir.

perro que no camina, no encuentra hueso.  Buscar algo, ser perseverante.

picar el ojo. Cerrar y abrir rápidamente el ojo como señal de advertencia,
complicidad o gusto por alguien.  Esta mañana en el salón de clases le pique el ojo a Ronald pues él me gusta mucho.

plata en mano, culo en tierra. Vulg. Fórmula estricta de exigencia del uso del efectivo, en el marco de una transacción comercial, o de algún convenio laboral.

poner a comer piso a alguien. Pegarle a alguien violentamente. 2. Propinar una paliza física. Vaya póngalo a comer piso.

poner los cachos a alguien. Ser infiel con la pareja. Le puse los cachos a mi novia.

ponerle o pararle bolas a alguien. coloq. Prestar atención. Por favor, párele bolas a la profesora.

ponerse arrozudo. Erizársele la piel a alguien por miedo  o temor. Me puse arrozudo al ver esa película de miedo.

ponerse de sangripesado. Ser cansón, chinche. Oye no seas tan sangripesado.

ponerse la casa de ruana.  Hacer lo que a uno le venga en gana; actuar  de manera anárquica.

ponerse mosca.  Estar en alerta, avisparse. ¡Bueno! ponte mosca yo veré.

ponérsele los pelos de punta a alguien. 1. Tener mucho miedo. 2. Estar furioso. Mi novia me puso los pelos de punta porque se olvidó de nuestro acuerdo.

por debajo de cuerda. Hacer algo a escondidas, de manera reservada, sin que nadie se dé cuenta. Esta expresión se origina en un antiguo juego de pelota en el que había que pasar el balón por encima de una cuerda colocada en medio de la cancha. La trampa consistía en pasar la pelota por debajo de la cuerda, de manera que si  se lograba hacerlo sin que nadie se diera cuenta, el tramposo ganaba  el  punto.

por la plata baila el perro. Afirmación en la que se hace visible la devoción de la humanidad hacia el dinero. Enseña que el dinero ejerce mucha influencia en  la voluntad de las personas, lo cual significa que a menos que se ofrezca un incentivo o una remuneración, la otra persona va a actuar o hacer lo que se  le pide. Esta noche hay una competencia y voy a bailar desnudo en la playa, pues por la plata baila el perro.

por la puerta grande. Lograr hacer algo  de manera exitosa. Esta expresión se origina  en el léxico taurino,  pues el  torero, después  de haber realizado una faena exitosa, es sacado en andas por la ‘puerta grande’ de la plaza de toros.  [Óscar Collazos] Salió por la puerta grande, es así. Y hace unas horas lo empujamos con caja y todo por la puerta pequeña que conduce al fuego purificador, a convertirlo en esas cenizas que retornarán a Bahía Solano, de manos de su bella, abnegada y valiente mujer Jimena Rojas, ante quien todos nos inclinamos admirados y agradecidos. (2015, Jotamario Arbeláez, Se fue por la puerta grande)

 

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